Parte hartuz, nuestra propuesta para el concurso de ideas para la cubrición parcial de la plaza de San Pedro de Sestao

A finales de 2015 el ayuntamiento de Sestao sacó las bases para un concurso de ideas para la cubrición parcial de la plaza de San Pedro. El concurso buscaba soluciones argumentadas y respaldadas por criterios de lógica social, económica y urbanística, y adaptadas a los cambios y tendencias de uso de los espacios públicos, celebraciones de eventos, ferias y todo tipo de actos públicos resguardadas de las inclemencias atmosféricas a fin de obtener el máximo aprovechamiento social y rentabilidad económica del espacio público. Ya han compartido las tres propuestas seleccionadas para que sean votadas por todos los Sestaotarras, la que presentamos no está entre las finalistas. Aún así, creemos que es importante compartir las reflexiones que están detrás de nuestra propuesta por si puede ser de ayuda a la hora de elegir entre las tres premiadas. A ver qué os parece.

Nuestras reflexiones previas

La relación entre espacio público, espacio público-privado y espacio privado es compleja y fascinante. Muchas de las actividades sociales suceden en espacios públicos existentes, calles, plazas, y en otros espacios como edificios públicos, auditorios de escuelas o centros comunitarios, reafirman así el papel y el sustento de la esfera pública. Esta vida social también sucede en espacios privados con vocación pública como los bares, cafeterías, txokos… o en espacios que generan una analogía con el espacio público urbano como los centros comerciales por citar alguno. Son espacios e iniciativas que conviven cada vez más, haciendo un binomio sensible y a veces polémico entre ocio y encuentro social.

La plaza de San Pedro es uno de los espacios de convivencia más importantes del centro de Sestao, por eso es necesario que dé respuesta a tres aspectos; la función social que hace que el espacio esté vivo, la función biológica, que atiende el bienestar de las personas y la función simbólica como espacio de representatividad y complementariedad con los otros espacios que dan soporte a la vida y uso público.

Para entender el rol actual de la plaza y hacer una prospección de cuál puede ser su futuro papel en Sestao se ha realizado un análisis de diferentes aspectos que consideramos relevantes:

01.Sistema de espacios de uso público y sus intensidades

Para los que no conozcan Sestao, la Plaza de San Pedro forma parte del sistema de espacios urbanos de uso público en el centro del pueblo. Estos espacios comparten la misión de solventar y favorecer diferentes momentos de encuentro sociales desde el uso cotidiano, a momentos temporales o especiales como las fiestas del pueblo. Es en estos espacios donde se concentra la mayor parte de la actividad social, con diferentes intensidades y en diferentes zonas según el horario y momento del año.

La plaza San Pedro juega como espacio complementario a la plaza del Casco –tanto en su uso cotidiano, como en eventos como el mercado medieval, por poner un ejemplo- y en conjunción con la plaza Conde Balmaseda.

02. Sistema simbólico de la plaza y los lugares de encuentro

Cubrir parcialmente la plaza de San Pedro no es sólo un ejercicio formal de cómo podría ser esa cubierta, es también una oportunidad para repensar el uso y funcionamiento de la plaza que sirva para revalorizar la plaza a nivel simbólico y funcional en el centro del pueblo.

¿Cuál es la relación entre este espacio y el significado de lo que está inscrito allí?

Si le preguntas a las personas de tu entorno sobre qué elementos son símbolo de una plaza te responderán cosas como; una fuente, el kiosko, zonas de descanso, una escultura, zonas de juego, árboles y jardines, baños públicos,… además de edificios simbólicos que funcionan en relación a las plazas principales de un pueblo –como el ayuntamiento, la iglesia o el frontón-. Si observamos cómo este imaginario está materializado en la zona central de Sestao veremos que los espacios de uso público comparten esta serie de elementos simbólicos que forman parte del imaginario colectivo.

03. Flujos que articulan las relaciones entre los diferentes espacios de uso público

En un sentido de cotidianeidad, los flujos principales del centro pasan junto a la plaza de San Pedro, y atraviesan la plaza para conectar con la zona de Markonzaga.

Estos movimientos se alteran cuando otros espacios del entorno modifican su uso actual como sucede en las fiestas de San Pedro con el aparcamiento que está junto al instituto resignificando zonas de la plaza así como la calle peatonal.

04. Parte hartuz -nuestra propuesta-

La plaza de San Pedro es uno de los espacios de convivencia más importantes del centro de Sestao, por eso es necesario que dé respuesta a tres aspectos; la función social que hace que el espacio esté vivo, la función biológica, que atiende el bienestar de las personas y la función simbólica como espacio de representatividad y complementariedad con los otros espacios que dan soporte a la vida y uso público.

La disposición actual de la mayoría de sus elementos simbólicos en el eje central, no diferencia, ni favorece el funcionamiento óptimo de la plaza ni su relación con las calles adyacentes y su entorno próximo. Por eso, nuestro proyecto define unas relaciones nuevas con el emplazamiento y el programa de usos. Creando un espacio generador de nuevas maneras de disfrutar y encontrarse, la plaza de San Pedro se convierte así en un sistema de espacios.

La intervención con la cubierta, es una oportunidad para crear una plaza con carácter y vida propia vinculando el espacio central de la plaza con los flujos perimetrales; principalmente con la calle peatonal por considerarla la extensión natural de ésta.

Nuestra intención es generar una plaza que permita una diversidad de experiencias y sensaciones. Nos centramos en la vida pública que sucede en el espacio público. Un espacio para la expresión lúdica, la espontaneidad, donde vivir experiencias compartidas que lo convierta en memorable, útil y valioso para la vida cotidiana del barrio y el pueblo.

Complejo por la diversidad de usos que puede albergar, se busca la intersección y superposición de los usos cotidianos con otros puntuales singulares para lograr la tensión positiva que esto genera en el espacio de la plaza. La cubierta única, reduce radicalmente las oportunidades de que cada uno de los usos pueda exhibir sus propias características, y puede hacer que las personas usuarias se sientan fuera de escala. Para evitar esta desorientación, se crea un juego de volúmenes que se entrelazan y colaboran funcionando como un nuevo símbolo dentro del sistema e imaginario público. Graduando el espacio sin particiones, de manera sutil, se crea un juego de volúmenes multifunción e incluyente que trasciende el objeto único, cuida la escala humana, y a la vez, resuelve la posibilidad de albergar acontecimientos populares. La plaza se convierte así en un espacio intermedio entre lo existente y lo nuevo, que subraya aquellos elementos que la distinguen y a la vez refuerzan las características del lugar. La ubicación de la zona cubierta, hace alusión al pasado, ubicándose en la zona donde estuvo el antiguo mercado de San Pedro, recuperando en alguna medida la experiencia pasada y su asociación emotiva.

En definitiva, la propuesta busca una relación entre forma y significado, entre arquitectura y simbolismo.

05. Las estrategias de proyecto

Dimensionando el espacio cubierto

Se plantea que la cubrición parcial de la plaza sea suficientemente amplia como para albergar acontecimientos como los que se han estado desarrollando en el frontón y a su vez, poder sostener la actividad cotidiana de la plaza.

Domesticar el espacio

No sabemos cuáles serán los usos futuros que tendrán nuestras plazas, pero sabemos que seguramente se necesite dar respuesta a diferentes intensidades y tipos de uso que vayan desde lo personal hasta multitudinarios encuentros sociales. Esto nos hace pensar en la pequeña escala –individual y de proximidad- y en la gran escala -social y simbólica- como espacialidades a generar. Por eso se plantea un juego de volúmenes que incluye y gradúa diferentes usos e intensidades.

Conexiones con el entorno circundante

Que el espacio cubierto se configure con un conjunto de tres cuerpos permite cuidar y sostener las relaciones sensibles con el entorno circundante de forma sencilla, adaptando su volumen y forma según las necesidades concretas de cada zona. Se crea así un espacio de hall-recibidor que hace de vínculo con el espacio descubierto de la plaza y se cuida la relación con la calle peatonal manteniendo y fomentando la relación con los locales comerciales en planta baja, y a su vez, respetando la privacidad de las viviendas.

Intensidad y versatilidad de usos

Se plantea un espacio versátil en el que puedan convivir los usos cotidianos de la plaza con otros como mercados, conciertos, exhibición de danzas, artesanía…

Identidad participada

Una piel de chapa metálica perforada envuelve los volúmenes, y se convierte en elemento simbólico, de protección, de interacción e información. Simbólico porque se propone un proceso de participación social para la identificación de una serie de atributos que se recojan a modo de iconos abstractos que serán las perforaciones de la chapa metálica. De protección, porque según las dimensiones y ubicación de las perforaciones, ayudarán a graduar y minimizar el impacto de los vientos predominantes que se dan en la plaza. De interacción e información, porque al ver cómo puede la tecnología revolucionar nuestra forma de vida y qué efecto puede tener ésta sobre la forma urbana convencional, se propone integrar elementos tecnológicos y de comunicación como pantallas informativas y para la interacción social. Además, estos volúmenes, ofrecen la posibilidad de instalar paneles solares, para la generación de energía -que se acumulará en baterías ubicadas dentro de ellos- que sirvan para la recarga de los diversos aparatos electrónicos como smartphones, tabletas, ordenadores…que se podrán conectar a esta red en la zona de los nuevos bancos, ayudando a mejorar los estándares del espacio público actual y prolongando el uso de la plaza.

Simbolismo

La zona cubierta es espacio y símbolo del nuevo lugar de encuentro cubierto y abierto para el disfrute y encuentro social en el pueblo. Resignifica en el imaginario de las y los Sestaotarras la plaza San Pedro desde la experimentación de diversos encuentros y nuevas vivencias memorables, pero también recoge en su piel metálica mensajes abstractos que recogen y proyectan la identidad de Sestao a modo de perforaciones. Para la elección de estos mensajes, se propone desarrollar un proceso de participación ciudadana que posibilite que la gente del pueblo se apropie y proyecte estos símbolos y lenguaje común para la nueva plaza de San Pedro.

Protección frente a la climatología

Se propone un cierre parcial, hecho con una piel metálica perforada que filtre y proteja frente a los vientos predominantes allí donde es necesaria sin perder la relación ni la transparencia con el entorno circundante. Esta piel metálica, se complementa con un sistema de paneles que permiten tener luz natural y protección frente a la lluvia. por un lado, se utiliza Danpalon, una solución de iluminación natural completa, que ofrece una calidad de luz excepcional, aislamiento térmico y protección contra rayos ultravioletas. Esto se completa con una piel de chapa metálica perforada que envuelve los volúmenes, y se convierte en elemento simbólico, de protección, de interacción e información.

Integración de elementos existentes

Para crear armonía entre la nueva intervención y los elementos existentes, se propone tratar los núcleos de comunicación del garaje con la misma piel que se propone para el espacio cubierto, lo que permite crear pequeñas zonas de acopio o instalaciones municipales nuevas.

La escultura de Casto Solano se reubica en la zona de descanso y estancia junto a la zona descubierta. Se integra así como elemento cotidiano y de interacción.