Espacio para favorecer el aprendizaje y la autonomía

Con la llegada de Vega a la familia, Rebeca y Miguel nos pidieron ayuda para adaptar una de las habitaciones de su casa. Buscaban tener un espacio adecuado para las necesidades de Vega de los próximos 3 años. Para nosotros, el reto y el interés estaba en que este espacio fuese un lugar para favorecer el aprendizaje, la autonomía y la singularidad de Vega y que además fuese un espacio funcional y acogedor en la línea del resto de la vivienda. Esto nos ha llevado a refrescar algunas referencias y reflexiones vinculados con los espacios educativos, diferentes metodologías de aprendizaje y reflexiones sobre la autonomía de las personas que pensamos pueden ser interesantes para los amigos de FLUPS.

Muchos son los que llevan tiempo hablando sobre el sistema educativo convencional; Ken Robinson, Richard Gerver, Marshall MacLuhan, Frato, John T Gatto... entre otros, y que nos cuentan cómo el sistema educativo actual (mayoritario), fue concebido y estructurado en el siglo XIX para las circunstancias económicas de la revolución industrial y se modeló al interés, imagen y semejanza de la industria. De ahí que las escuelas estén organizadas como las fábricas, con instalaciones separadas, ordenadas en patrones, materiales y horarios fragmentados, clasificados por lotes y edad, donde las materias más importantes son las que se presuponen más útiles para el trabajo.

Nuestra sociedad y las necesidades que ésta tiene están cambiando y seguimos intentando enfrentarnos al futuro de la misma manera que se hacía en el pasado. Necesitamos construir sistemas que sean capaces de evolucionar y responder a las necesidades actuales y futuras. Ya no sirve la línea de montaje en la que se producen seres humanos estandarizados con un comportamiento predecible y controlado. Necesitamos habilidades que se basen en la riqueza y diversidad de las personas y sus cualidades únicas, aplicadas a las necesidades comunes y colectivas, para dar respuesta a los retos actuales y futuros.

Las teorías pedagógicas como la de MontessoriWaldorf, las escuelas libres, los proyectos de pedagogía alternativa y proyectos como la ciudad de los niños de Tonucci, ponen a la persona en el centro y entienden el aprendizaje como un proceso basado en la individualidad, el auto-aprendizaje, la autonomía, la singularidad propia, el pensamiento divergente, las inteligencias múltiples, el trabajo comunitario y colaborativo... desde una aproximación holística y favoreciendo el cambio de paradigma.

Puede que uno de los retos actuales sea crear espacios diversos para el aprendizaje. En nuestro post anterior, hablábamos de un espacio para aprender y trabajar, en esta ocasión, de aprendizaje y autonomía. En ambos casos se trata de entendernos desde una mirada holística que trascienda las dicotomías y fragmentación espacial y de estilo de vida con las que nos hemos manejado durante mucho tiempo. Las reflexiones se tocan, y aunque los contextos en los que se aplican son muy diferentes, el abordaje puede ser muy similar.

Entonces, ¿cómo es un espacio que favorece el aprendizaje de Vega?

  • Un espacio que genera un ambiente de posibilidades latentes.
  • Un espacio que favorece la actividad propia, y donde esté dispuesta a intentar cosas nuevas, también a equivocarse. A aprender haciendo.
  • Un espacio que trabaje la inteligencia desde la experimentación visual, auditiva, kinestésica, el pensamiento abstracto o en movimiento. Texturas, color, sonidos aplicados a diferentes elementos que generen un lugar estimulante para los sentidos.
  • Que active la curiosidad, provocando, estimulando, facilitando el aprendizaje natural.
  • Que pueda apropiarse del espacio y hacerlo propio. Con acceso a sus objetos y diferentes elementos de manera que pueda elegir la actividad que quiere desarrollar.
  • Un espacio ordenado, atractivo y motivador, con elementos cómodos, acogedores y estéticos, con diferentes zonas de actividad que puedan evolucionar con Vega.

En resumen, un espacio dinámico en la dimensión física y en cómo se organiza, cambiante en el tiempo según cuándo y cómo se utiliza, versátil en su dimensión funcional en cómo y para qué se utiliza y adaptable en la dimensión relacional posibilitando diferentes circunstancias y situaciones.